La procesión anual de la Virgen de la Candelaria ha vuelto a recorrer las calles de Madrid, marcando el paso de 40 días desde la celebración de la Natividad. Este tradicional evento, que cada año reúne a miles de fieles y curiosos, partió como de costumbre desde el monasterio de las Carboneras del Corpus Christi en la Plaza del Conde de Miranda.
Uno de los momentos más destacados de la procesión fue el paso de la Virgen del Dulce Nombre, cuya imagen tallada en terracota policromada, obra del reconocido imaginero Antonio José Martínez, cautivó a los espectadores. Este año, el paso hizo su primer ensayo de Semana Santa por el centro de Madrid, recorriendo las emblemáticas calles del Madrid de los Austrias.
La devoción y el fervor se hicieron palpables en cada paso de la procesión, recordando a los asistentes la importancia de estas tradiciones que se mantienen vivas a lo largo de los años. La Virgen de la Candelaria sigue siendo un símbolo de fe y devoción para muchos madrileños, que cada año se congregan para rendirle homenaje en esta solemne procesión.
Con el paso de los siglos, la procesión de la Virgen de la Candelaria continúa siendo un evento esperado y celebrado por la comunidad, recordándonos la importancia de mantener vivas nuestras tradiciones y raíces culturales.
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