En la Sierra Norte de Madrid, el municipio de Canencia se transforma en un espectáculo de color y tranquilidad con la llegada del otoño. Los verdes intensos del verano dan paso a una vibrante paleta de amarillos, ocres y rojos que tiñen sus bosques. Mercedes, una canenciana de toda la vida, actúa como guía para descubrir los secretos mejor guardados de este paraíso natural, destacando la belleza y la magia de la temporada otoñal.
Uno de los mayores tesoros de Canencia es el Abedular de Canencia, un lugar casi mágico que se convierte en uno de los mejores lugares para disfrutar, especialmente en otoño. La escena perfecta se imagina en este bosque encantado, donde las hojas de los abedules se levantan y rodean a los visitantes en un espectáculo único.
La ruta por los paisajes y la historia de Canencia continúa hacia el Puente Canto, una joya de la arquitectura medieval que sirve como punto de partida para numerosas rutas senderistas. La belleza estética de este puente de cuento se combina con la serenidad de la Dehesa de Canencia, un paisaje abierto rodeado de robledales y ganado que pasta tranquilamente, creando un cuadro de paz rural.
En Canencia también se encuentra el árbol Júpiter, una celebridad botánica local conocida por su hoja de color rojo otoñal intenso. Este destino se consolida como el lugar ideal para sumergirse en la magia del otoño, donde los sentidos se despiertan con el crujir de las hojas, el olor a tierra húmeda y el impresionante espectáculo visual de un bosque transformado en una hoguera de color.
La Sierra Norte de Madrid se convierte en un destino más accesible a través de 9 rutas que permiten explorar la belleza natural y la historia de la región. Canencia, con sus paisajes otoñales y su magia única, se presenta como un lugar imprescindible para disfrutar de la temporada en toda su esplendor.
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