Situación de ocupación en edificio de oficinas en San Blas

Nos trasladamos a San Blas, donde un edificio de antiguas oficinas ha sido ocupado por un grupo de unas treinta personas durante los últimos dos años. A lo largo de este tiempo, la mitad de las seis plantas del edificio ha sido desalojada, y se espera que la otra mitad sea desocupada la próxima semana.

El inmueble, ubicado en la Calle Albasanz 38, ha sido el hogar de estas personas durante más de dos años, pero ahora se encuentra en proceso de desalojo parcial. El propietario del edificio ha contratado una empresa mediadora para negociar con los actuales «residentes» y parece ser que la próxima semana finalmente abandonarán estas antiguas oficinas.

A pesar de haber sido cortado el suministro eléctrico a los ocupantes actuales, la empresa mediadora asegura que este hecho no ha sido provocado por ellos. Por el momento, sobreviven utilizando placas solares y un transformador eléctrico, lo que les permite mantener alimentos frescos y contar con un lugar donde asearse y satisfacer sus necesidades básicas.

En un vídeo que acompaña a la noticia, se puede apreciar la suciedad, la insalubridad y la presencia de ratas en varias plantas del edificio. Una situación alarmante, especialmente considerando que en el edificio residían hasta diez niños, según se ha informado.

Este edificio, que en el pasado albergó empresas de asesoría fiscal, se ha convertido con el tiempo en una vivienda improvisada y, al mismo tiempo, peligrosa para sus habitantes. La falta de mantenimiento y el abandono parcial han contribuido a esta situación complicada que ahora se ve abocada a un desenlace con el desalojo de los ocupantes restantes.

Además, se ha registrado un aumento de la tensión entre los ocupantes y el mediador del edificio en la Calle Albasanz en San Blas, lo que añade un elemento de conflicto a esta situación ya de por sí complicada.

En otro incidente relacionado, catorce personas han sido detenidas tras una reyerta en un hotel ocupado también en San Blas, lo que pone de manifiesto las tensiones y problemas que pueden surgir en este tipo de situaciones.

En resumen, la ocupación de este edificio en San Blas ha generado una serie de conflictos, desafíos y situaciones precarias para sus habitantes, que ahora se enfrentan al desalojo y la necesidad de encontrar nuevas soluciones habitacionales. La precariedad de las condiciones de vida, la falta de servicios básicos y la tensión con las autoridades y mediadores son solo algunas de las dificultades a las que se enfrentan estas personas en su día a día.
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