El Papa León XIV sorprendió a la Iglesia Diocesana con un símil futbolístico durante su encuentro en el Santiago Bernabéu. Comparó hacer un gol en ese estadio con marcar un hito en la vida, expresando que la Iglesia de Madrid había logrado un logro trascendental. En un discurso emotivo, instó a la comunidad diocesana a ser una «Biblia abierta», donde la Palabra de Dios se refleje en cada rostro y en cada acción.
Durante el encuentro, el Pontífice resaltó la importancia del discernimiento comunitario para los presbíteros, animándolos a interpretar la vida de los barrios y las prácticas eclesiales a la luz del Evangelio. También enfatizó la necesidad de evitar la rutina en la vida eclesial, ya que es en la diversidad y en la apertura donde reside la fuerza del Espíritu Santo.
Además, se mencionó la labor de la Iglesia diocesana en Madrid, una ciudad llena de contrastes y diversidad, donde la presencia de la Iglesia representa un mensaje de esperanza y salvación. Con una asistencia de aproximadamente 80.000 personas en el estadio, el Papa recordó que cada habitante de Madrid está hecho para la plenitud de la vida, destacando el papel fundamental de la Iglesia en medio de la comunidad.
En un gesto simbólico, el Papa León XIV entregó la Rosa de Oro a la Virgen de la Almudena, resaltando la importancia de la fe y la devoción en un contexto de música, danza y convivencia. En este ambiente de celebración y reflexión, se reafirmó el compromiso de la Iglesia con la comunidad, recordando que cada persona, sin excepción, es parte de un plan divino de amor y redención.
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