Isabel compró una parcela en Galapagar en octubre de 2021 con la ilusión de construir su hogar, pero su sueño se convirtió en una pesadilla. Descubrió que una pareja había ocupado un antiguo garaje en ruinas dentro de su propiedad, lo que desencadenó una serie de problemas. Los ocupantes llenaron el espacio de basura y materiales inflamables, creando un riesgo evidente para todos.
A pesar de ser la dueña de la finca, Isabel no pudo acceder libremente a su propiedad y se vio obligada a permitir un paso a los ocupantes. Esta situación generó frustración en ella, ya que había cumplido con todos los trámites legales y pagado impuestos, pero no podía disfrutar de su casa. Los costes adicionales, como los 900 euros de IBI y los 300 euros en tasas de basura, solo aumentaron su preocupación.
Después de casi cuatro años de conflicto, parece que el caso está llegando a su fin. Se ha notificado una orden de desalojo a la pareja que ocupaba el garaje, y pronto tendrán que abandonar la parcela. Isabel describe esta situación como «insostenible», y espera finalmente poder recuperar el control de su propiedad y disfrutar de su hogar como siempre quiso.
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